
Hace un año la Puerta Del Sol madrileña se llenaba de jóvenes que se manifestaban en contra del sector financiero (que a su entender estaba ahogando la maltrecha economía española) y de cómo la clase política estaba gestionando la crisis, en pocos días esa protesta se la conoció en el mundo entero como la Spanish Revolution, aunque ellos se autoproclamaron “Indignados”.
El nombre de indignados se tomo del libro homónimo de Sthefan Hessel, quién entre otras cosas exhortaba a la juventud a luchar contra un sistema de reparto injusto, en un mundo donde nunca hubo tanta gente preparada intelectualmente mientras que a la vez el poder se concentra cada vez mas en menos personas.
Estas protestas que empezaron con acampadas en Sol, se fueron diluyendo, pero sirvieron de detonador para muchos conflictos que en los últimos meses se han repetido en las distintas ciudades españolas, Valencia, Barcelona y Madrid entre otras, han sido escenario de multitudinarias protestas que en ocasiones han derivado en verdaderas batallas campales.
Desde variados sectores se convocó a la población para que el sábado se manifestaran nuevamente en la Puerta Del Sol. El gobierno del Partido Popular quiso controlar la convocatoria dando autorización solo hasta la diez de la noche, hora en que los manifestantes se tenían que dispersar, acto no solamente ingenuo sino que también daba mas fundamentos a la protesta que tenia como lema “No nos representan”
Desde el sábado doce hasta el martes quince se llevaron a cabo movilizaciones, acampadas y una variada gama de actividades para conmemorar el aniversario.
La Spanish Revolution puso sobre la mesa el descontento de una clase media que tiene que soportar los embates del gobierno y también sirvió de modelo para los jóvenes de muy variados países que tomaron ejemplo de la juventud española, así es como hemos visto el movimiento de indignados en Londres, París, Bruselas y en el mismo corazón financiero del mundo Wall Street.
Mientras que el presidente Mariano Rajoy blindo de policías la capital de España, en las pancartas de la Puerta Del Sol se podía leer “Somos el 99%”, quizá, si el gobierno se tomara la molestia de escuchar el reclamo de los jóvenes que se manifiestan, se podría entender la frustración y la necesidad de miles de personas, lo único que queda claro es que en definitiva el 1% es quien manda.
Esteban Bobadilla
Artículo publicado en Diario La Tarde el 17-05-2012 http://smlk.es/mXEpKS


